Del acompañamiento clínico al contraste forense: límites epistemológicos y probatorios de los informes terapéuticos en la investigación de delitos sexuales
Gaceta Internacional de Ciencias Forenses, nº 61, pp. 80-92, octubre-diciembre de 2026.
En muchos juicios por delitos sexuales se incorpora un informe psicológico escrito durante un tratamiento, como si sirviera para probar que el hecho ocurrió o quién lo cometió. En este artículo explico que el informe clínico y la evaluación forense responden preguntas distintas, con métodos y finalidades distintas.
Los síntomas pueden mostrar sufrimiento, necesidad de tratamiento o un deterioro, pero no indican por sí mismos qué acontecimiento los originó ni quién fue su autor. Propongo distinguir entre acompañar y contrastar, y una escala de cinco niveles: descripción de síntomas, diagnóstico clínico, evaluación de daño, compatibilidad con una causa y atribución causal individual.
En una defensa: Sirve para revisar con precisión hasta dónde llega un informe terapéutico incorporado a la carpeta y qué conclusiones no puede sostener.